actividades bebes madrid | La Guarde del Huerto

¿Qué es un bebé?

Hace unos días me plantearon el siguiente reto: escribe lo que es para ti un bebé.

Cientos de palabras empiezan a volar por mi cabeza, alguna que otra teoría evolutiva, varios personajes influyentes en el mundo de la educación, organización de ambientes, materiales y recursos…

Intento encontrar la manera de ordenar todas mis ideas y poder plasmarlo de una forma clara y concisa y se me ocurre buscar la definición de lo que es un bebé según la RAE, para ver si puedo orientarme, me encuentro con lo siguiente:

bebé o bebe1. ‘Niño pequeño, especialmente el que aún mama’.

¿Ya está?, ¿Eso es todo? Siete palabras, solo siete palabras para describir algo tan importante como son nuestros bebés. ¿Será que después de tanto tiempo trabajando con ellos tengo una visión romántica de lo que es un bebé? No lo creo… poco a poco y gracias al contacto diario con estos pequeños seres humanos te vas dando cuenta de TODO lo que son.

metodo montessori | La guarde del huerto

Aquí, en la Guarde del Huerto, en nuestro nido, se produce año tras año la magia.

Tenemos un ambiente preparado y diseñado para cubrir sus necesidades y su naturaleza curiosa. Es un espacio sin obstáculos, donde los niños pueden moverse libremente por él, evolucionando, cada uno a su ritmo, pasando por todos los estadios de movimiento necesarios hasta conseguir la marcha. Sobra decir que es un espacio en el que el bebé se siente querido y seguro, dos sensaciones que el niño percibe y le permiten sentir confianza en él mismo y sus posibilidades.

Aquí es donde hago mención a una gran mujer, pediatra húngara, que realizó importantes descubrimientos del desarrollo de la motricidad global del bebé, creadora de la teoría del movimiento libre, su nombre: Emmi Pikler.

Creemos firmemente en las capacidades de los niños, si les dejas hacer, si les dejas ser, verás como ellos sólitos, sin la intervención innecesaria del adulto, irán avanzando y subiendo escalones en su desarrollo.

El niño conoce el mundo a través de los sentidos, son estos los que les proporcionan la información necesaria de todo lo que les rodea y lo que les permitirá construirse a sí mismos. Y es aquí donde tengo que nombrar a otra mujer, cada vez más conocida, María Montessori, para la que era fundamental respetar los ritmos individuales de cada niño poniéndole como auténtico protagonista de su aprendizaje, defensora de lo que ella llama “la mente absorbente”, los niños de 0 a 6 años tienen la increíble capacidad de absorber la información del medio y los estímulos y aprender de manera instantánea. Aprenden por el simple hecho de vivir.

Basándonos en esta naturaleza que poseen los bebés les proporcionamos actividades y experiencias que activan sus sentidos. Así como materiales, siempre a su alcance, que les transmiten sensaciones, son de madera, telas, metales…evitando en la medida de lo posible plásticos, ya que a nivel sensorial son muy planos y no les aporta mucho.

Una de las tareas más fascinantes que tenemos como educadoras es la observación, cuando te relajas, paras y miras lo que está sucediendo dentro de tu aula es cuando te das cuenta de esa magia a la que me refería antes,  y si haces un pequeño viaje en el tiempo y te vas unos meses atrás descubres lo que son.

Guardería método Montessori

Pensar en todo lo que son capaces de conseguir en tan sólo un año de vida, 365 días en los que empiezan a descubrir el mundo que les rodeará, 365 días en los que si tienes los ojos bien abiertos podrás observar cada pequeño gran avance, se les abre un mundo de sabores y texturas diferentes, no olvidemos que empiezan siendo lactantes y en tan sólo un año ya comen infinidad de verduras, frutas, carne y pescado, que después de la succión aprenden a comer en cuchara e incluso algún trozo de comida entera y comienzan a masticar, que tienen 365 días para ejercitarse, practicar, y coger fuerza para pasar de su posición natural decúbito supino(boca arriba) a conseguir la marcha o ponerse de pie solos, ( recordamos que cada niño tiene su ritmo evolutivo), 365 días para conocer su cuerpo, descubrir sus pies, sus manos…¡SUS MANOS! Que les serán tan útiles el resto de su vida, durante este año van adquiriendo destreza y su motricidad fina cada vez se vuelve más precisa hasta que consiguen realizar la pinza y coger objetos muy muy pequeños, su coordinación óculo-manual se define, para empezar a usar objetos con intención, 365 días para comunicarse con el adulto, hacerse entender sin hablar, para aprender a realizar los primeros sonidos, balbuceos, sílabas y palabras… 365 días para descubrir esos sonidos que uno tras otro crean música, empezar a sentir el ritmo…

¿No creéis que conseguir todo esto y mucho más en tan sólo un año es un proceso casi, casi mágico?

Así que, Señores de la RAE, permítanme decirles que un BEBÉ NO SON SÓLO 7 PALABRAS.

Rebe.