El primer elemento esencial para el desarrollo del niño es la concentración. El niño que se concentra es inmensamente feliz

Educación Montessori para ejercitar su mente absorvente

El afán investigador y las ganas de aprender son innatas en los niños desde que nacen pues de este modo, aprendiendo cosas sobre su entorno, sobre ellos mismos, sobre el modo de comunicarse y de moverse aseguran su supervivencia y la de su especie.

Es además en los tres primeros años en los que se producen las primeras conexiones afectivas determinantes y se asientan las bases del conocimiento sobre las que construiremos los aprendizajes futuros.

Herramientas sencillas, amables y enriquecedoras, tratadas con paciencia en un ambiente propicio conseguirán los desarrollos más complejos.

Así enseñamos en La Guarde del Huerto, siguiendo la metodología Montessori, en la que los niños son los verdaderos maestros.